1.                El Contexto Internacional

 

La economía internacional atraviesa una etapa de auge, aunque existen serias dudas de su sostenibilidad en el mediano plazo, debido a tres “nubarrones” : 1) el alza de los precios del petróleo y su impacto en la inflación y el crecimiento, 2) los desbalances mundiales que produce el enorme déficit de la cuenta corriente de EEUU y, 3) la “burbuja inmobiliaria” en EEUU -que ha elevado artificialmente los precios de las casas, alimentando así el consumo doméstico- que podría “pincharse” en cualquier momento.

 

El Secretario General de la FAO , el senegalés Jacques Diouf, ha advertido en la apertura de la II Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (marzo 2006) que, en las actuales circunstancias, serán necesarios más de cien años para alcanzar las metas de reducción de la pobreza a la mitad que se propuso la ONU para 2015 en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

"El objetivo de la ONU de reducir en la mitad el número de personas que pasan hambre, con las actuales tendencias, no será alcanzado en 2015 sino en 2100", ha afirmado Diouf.

 

En el Balance de la Labor Institucional del IDMA del 2002 y 2003, decíamos algo similar (al 2030, sí solo sí existía la voluntad férrea de los estados de la OCDE de invertir en desarrollo), ya que no estábamos apreciando cambios sustanciales de políticas orientadas a implementar medidas contundentes para cumplir con los ODM. No se trata de orientar recursos económicos y/o alimentos con una visión asistencialista o de emergencia, sino inversión real para el desarrollo. Los países de la OCDE no están haciendo sus mejores esfuerzos en esta dirección e incluso, el porcentaje del PBI destinado en ayuda al desarrollo, que debería estar en 0.75%, en promedio no llega al 0.25%  a pesar de la bonanza económica en los últimos 3 años. Actualmente, EE.UU. contribuye sólo con 0,15% de su PBI, mientras que Japón lo hace con 0,20%.

 

Según un estudio reciente del Banco Mundial, en los últimos 15 años, la pobreza disminuyó ligeramente en América Central (de 30% a 29%), aumentó en la Comunidad Andina (de 25% a 31%) y se redujo en la zona del Cono Sur (de 24% a 19%). La pobreza tiene un efecto negativo y de gran importancia sobre el crecimiento, también es un factor significativo en materia económica. En promedio, un aumento de 10% en la pobreza reduce el crecimiento anual en 1 punto porcentual (página 116). Es probable que un aumento de la misma magnitud en la pobreza esté asociado con una disminución en las inversiones de entre 6 puntos porcentuales y 8 puntos porcentuales (página 119).

 

Con excepción de África al Sur del Sahara, América Latina y el Caribe es la región que presenta mayor desigualdad. El 10% más rico de la población de la región percibe 48% de los ingresos totales, mientras que el 10% más pobre sólo percibe 1,6%. En los países industrializados, en cambio, el 10% superior recibe 29,1% del ingreso, mientras que el 10% inferior recibe 2,5%. Si América Latina tuviera el nivel de desigualdad del mundo desarrollado, sus niveles de pobreza de ingreso estarían más cercanos al 5% que a la tasa real de 25% (página 45). Los trabajadores asalariados que laboran en la economía informal y aquellos que trabajan por cuenta propia representan entre 25% y 70% de los empleos en los países de la región.

 

La desigualdad es un aspecto predominante de las sociedades latinoamericanas en lo que se refiere a las diferencias de ingreso, el acceso a los servicios, el poder y la influencia, en muchos países, el trato que se recibe de la policía y del sistema judicial.

 

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la región despide el año con un crecimiento estimado de 4,3%, un poco por debajo del 5,6% de 2004, pero todavía mostrando un fuerte impulso positivo y dos décimas por encima de lo esperado.

 

Entre los países de la región que más crecieron se encuentran Venezuela (9%), Argentina (8.6%) y República Dominicana (7%), seguidos por Uruguay, Perú, Panamá y Chile, todos con un 6%.

 

Si bien la región creció en 2005 menos que el conjunto de los países en desarrollo (5,9%), la buena noticia es que estos organismos internacionales aseguran que estas economías seguirán por la misma senda positiva en 2006.

 

La CEPAL pronostica un alza del PBI en el entorno de 4,1% para 2006, el BM un 3,9%, mientras que el FMI espera un 3,8%.

Según datos de la CEPAL , el desempleo disminuyó desde el 10,3% en 2004, al 9,3% en 2005, aunque todavía queda muy por encima del 6% registrado en la década de los ochenta.

 

A su vez, se aprecia un descenso de los índices de pobreza desde el 44% en 2002 al 40,6% en 2005, pero este avance todavía no resulta suficiente como para que todos los países de la región puedan alcanzar las Metas del Milenio en 2015.

Por otro lado, un estudio reciente del Banco Mundial concluye que en los países de América Latina y el Caribe se necesita invertir más y mejor en las comunidades rurales, no solo para mejorar la calidad de vida de sus pobladores, sino porque han encontrado que la contribución económica de este sector al desarrollo nacional es el doble de lo que sugieren las cifras oficiales. Asimismo, la investigación encontró que la población rural en la región es el 42% del total, es decir, casi el doble de lo que muestran las cifras oficiales, pues se incluye la densidad poblacional, así como las comunidades rurales distantes. La atención debe por tanto estar puesta con mayor énfasis en este sector que en muchos países del área la pobreza supera el 70%.

 

Desde el punto de vista de la sostenibilidad de los ecosistemas para el desarrollo, los científicos prevén un empeoramiento de las peligrosas consecuencias de la degradación para los próximos 50 años.

 

"Cualquier progreso alcanzado en el tratamiento de las metas de erradicación del hambre y la pobreza, mejoramiento de la salud y protección del medio ambiente no será sostenido si la mayor parte de los servicios de los ecosistemas de los que la humanidad depende continúan siendo degradados", señala el reporte de la Evaluación Ecosistémica del Milenio, realizado por 1.300 expertos de 95 países. Se menciona, específicamente, que la degradación actual constituye un serio obstáculo para el cumplimiento de las Metas del Milenio que acordaron líderes mundiales en Naciones Unidas, en el 2000. En otras palabras, la degradación y deterioro de los ecosistemas, limitan el desarrollo e incrementan la vulnerabilidad a desastres “naturales”, a hambrunas, a enfermedades, a cambios climáticos y su secuela de catástrofes que cada vez son más evidentes. Sin embargo, y a pesar de todas las evidencias palpables (15,000 ancianos muertos en Francia por la ola de calor), las clases sociales de muy altos ingresos en los países ricos como del tercer mundo, no parecen tomar conciencia de esto; la vida del derroche de energía y recursos, la opulencia, la vida dispendiosa  sigue siendo lo cotidiano.  La cantidad de multimillonarios aumentó en un 15%, hasta llegar a los 793. El país que lidera en Asia es India, mientras que en Rusia un grupo de varios ricos vinieron a ocupar el puesto que quedó libre tras el encarcelamiento del empresario Mijaíl Jodorkovsky. Combinado, el valor neto de todos los multimillonarios asciende a los US$ 2,6 millones de millón (billones). Bill Gates, de Microsoft, volvió a encabezar la lista de los más ricos por décimo segundo año consecutivo.

 

 

Contexto Nacional.-

 

En el mes de Octubre el Jefe del INEI ha salido a sustentar el dato con un paquete de información que agrega nuevas noticias “alentadoras”:

 

(a) en cuatro años la pobreza habría descendido 2.7%;

(b) en provincias la pobreza habría caído en 5.6%;

(c) en Lima-Callao, en cambio, la pobreza habría aumentado 4.8%;

(d) los pobres son ahora el 57.7% de la población provinciana y el 36.6% de la metropolitana;

(e) el único departamento con un indicador de pobreza sobre el 80% de su población es Huancavelica. Los que se ubican entre 60 y 70% son: Cajamarca, Puno, Apurímac, Loreto, Pasco, Huánuco, Amazonas, Piura. Entre el 50 y 60%, Cusco, Junín, San Martín, Ucayali y Ancash. Entre el 40 y 50%, La Libertad , Lambayeque, Arequipa.

(f) el único departamento con índices de pobreza entre el 30 y 40% de su población es el bloque  metropolitano Lima-Callao;

(g) los departamentos que tendrían menores niveles de pobreza, afectando entre el 20 y 30% de su población son: Madre de Dios, Ica, Moquegua, Tacna y Tumbes.

 

Según el gobierno esto se debe al “chorreo” (goteo) de los beneficios de la bonanza de la macroeconomía, de más de 3 años de crecimiento económico, gracias a las políticas del gobierno. Si bien es cierto que ha habido crecimiento, sobre todo en la agroindustria, la mayor parte del llamado crecimiento económico se debe en gran parte a causas externas, es decir, al crecimiento vertiginoso de los precios de los metales: el cobre de un histórico precio de US$ 0.65 la libra, a cerca de US$ 2.0; el oro de US$ de 280 la onza a cerca de US$ 700.0; el petróleo de US$ 25 a US$ 60 barril, la harina de pescado triplicó su precio; en general los precios externos se duplicaron hasta quintuplicaron. Esto se ha mantenido en los últimos 4 años y probablemente se mantendrán hasta el 2007.

 

“En el periodo 2001-2005, las exportaciones FOB crecieron 138%, por el aumento de los productos tradicionales (156%) y no tradicionales (108%). En los tradicionales, todos los sectores experimentaron incrementos: minería (185%), petróleo y derivados (278%), pesquero (40%) y agrícola (47%); y en las no tradicionales, tuvieron importante crecimiento: tejidos (82%), agropecuario (150%), químico (162%) y sidero-metalúrgico y joyería (80%).  El avance del sector agrícola, se sustentó en la mayor exportación de café y azúcar (50% y 6%, respectivamente), y la mayor venta de espárragos frescos, pimiento piquillo, leche evaporada, alcachofas, mangos y paltas, principalmente; siendo, en el periodo enero-octubre 2005, los principales mercados EE.UU. (32%), España (16%), Holanda (7%) y Francia (5%)”. (IICA-2005).

 

Tenemos en reservas netas internacionales más de US $ 14 mil millones y exportamos en el 2005  una cifra de 17,000 millones de dólares.  Pero ¿a dónde se fue toda esta riqueza? Un analista político de prestigio, decía al respecto: “La enorme derrota de Toledo como presidente es que deja la pobreza casi como la encontró. Toledo termina su mandato jactándose implícitamente de haber hecho más rico a los ricos…..él lo que ha hecho es haber administrado con eficacia el tema centenario de la pobreza.”

 

Tal como dice, Eduardo Ballón (investigador de DESCO), hay por lo menos tres factores que marcan la gestión de Toledo y que merecen especial atención ya que establecen las principales tendencias del mediano plazo: a) un crecimiento económico de “base estrecha” asociado a altos niveles de desigualdad e incapaz de responder a las demandas de empleo. b) una democracia anclada en un sistema político frágil y con escasa capacidad de representación…y c) una fuerte crisis de integración  social de raíces seculares, que alentó importantes conflictos sociales, que produjeron estallidos sociales de intensidad variable que no fueron previstos ni atendidos por el gobierno.

 

 

EXPORTACIONES 2005

 

 

Nuevamente aquí como en el gobierno anterior, la prioridad estuvo centrada en la macroeconomía desligada de la realidad inmediata, que no se ha reflejado en la mejora de las condiciones de vida de la gente. Situación que trajo su correlato en las  movilizaciones sociales de todo tipo y de todos los sectores, tornándose la mayoría de éstas muy violentas manteniendo siempre en jaque al gobierno, que era incapaz de controlar la situación y dar solución duradera a los reclamos de los sectores más pobres de la mayoría de las regiones. No es posible que sigamos manteniendo la vergonzosa tasa de desnutrición crónica en un 24.5 % como promedio nacional, aumentando ésta en algunas provincias en más del 50% y, según la OMS , el segundo lugar de América después de Haití, con el más alto índice de tuberculosis (216 casos por cien mil habitantes) y, al mismo tiempo, decir que “estamos muy bien”, “seguimos creciendo…..”

 

Una de las pruebas contundentes que hacía presagiar su derrota estrepitosa en las elecciones presidenciales del 4 de  abril (4% de la votación), fue el referéndum del 30 de octubre del 2005 que se realizó en 16 departamentos para consultar si la población estaba de acuerdo o no con fusionarse con otros departamentos para conformar regiones. La respuesta fue contundente. El NO ganó en 15 departamentos, con altas votaciones que pasaban el 65%. En total el 69% dijo no y solo el 24% votó por el sí.

 

De esta manera se truncó un importante proyecto de descentralización. No se pudieron conformar la región norte (Tumbes, Piura y Lambayeque); la región Nor Centro Oriente (Lima Provincias, Áncash, Huánuco, Junín y Pasco); la región Sur Andina (Arequipa, Puno y Tacna); la región conformada por Ica, Ayacucho y Huancavelica y la región que integraba a Cusco con Apurímac. El SÍ ganó solo en el departamento de Arequipa, en el resto de ellos el NO se impuso de manera categórica. En algunos departamentos la negativa a la regionalización fue aplastante. Así, en Huancavelica el NO alcanzó el 84%, en Pasco el 83%, Áncash 80%, Junín 79% y Tacna 79%. Una de las causas de este fracaso, consistió en que los expedientes técnicos fueron elaborados en las cúpulas de los gobiernos regionales y del gobierno central (Consejo Nacional de Descentralización), sin mayor participación e información de las bases.

 

Sin embargo, este proceso de descentralización muestra avances importantes que se deben tener en cuenta para continuar impulsándolo, hacia una verdadera participación de la población en la vida política, económica y social de cada región. En decidir su futuro, en manejar su presupuesto, sus recursos naturales en forma sostenible. Los instrumentos que hoy existen: elecciones regionales, la vigilancia social de la gestión regional y local, así como la concertación para los planes de desarrollo, entre otros, deberían ser una garantía para ir consolidando la descentralización y avanzar en la regionalización.  El APRA, ganador de las elecciones, promete profundizar este proceso y descentralizar no solo funciones sino más recursos económicos. Veremos y estaremos atentos.

 

En el entorno internacional, los asuntos considerados críticos y que más preocupan a los agricultores del país están aún relacionados con la situación que les espera derivada de la ejecución del TLC Perú-EE.UU. Se preguntan cómo podría mejorar su situación, si en la actualidad los precios de sus productos y los márgenes de utilidad que tienen son bajos, consideran que en el nuevo entorno ante una mayor penetración de productos, iguales o sucedáneos a los suyos, no les quedaría posibilidades de competencia, salvo se corrijan las distorsiones generadas por los subsidios en origen. Al respecto, el MINAG está en proceso de elaboración de un Programa de Reconversión Productiva, con proyectos focalizados a los productos más vulnerables o sensibles; sin embargo la situación será muy dura para la gran mayoría de medianos y pequeños agricultores y ganaderos de la sierra, principalmente.

 

Por otro lado, al ser el Perú una reserva de recursos naturales,  particularmente importantes para la humanidad, su riqueza biológica tiene valor por sí misma y por los productos comerciales que pueden desarrollarse a partir de ella, con la información genética que contienen y los conocimientos de los pueblos indígenas sobre sus usos. Es por ello que la posición del país, en el proceso de negociación comercial con los EE.UU., respecto al tema de la propiedad intelectual, considera la necesaria inclusión de mecanismos de protección de este valioso acervo. El ámbito más sensible socialmente sigue siendo la región de la selva, dados los factores de inestabilidad que allí existen; entre ellos, el narcotráfico y el terrorismo generan alianzas perniciosas para mantener su posicionamiento y propiciar su desarrollo, produciendo inestabilidad política que tiende a agudizarse, por una mayor actividad de rezagos de grupos terroristas que estarían prestando su concurso para proteger a narcotraficantes de la acción de las fuerzas del orden. La coyuntura preelectoral siempre coadyuva a la generación de este tipo de acciones.

 

La ventajosa situación del Perú, como uno de los doce países más mega diversos del mundo - se estima que posee entre 60 y 70% de la diversidad biológica –, viene siendo afectada por el inadecuado manejo de sus recursos naturales. Situación que ha conllevado a niveles críticos de deterioro ambiental en varias zonas del país, al generar problemas de desertificación, deforestación, salinización, pérdida de tierras agrícolas, toxicidad de la vegetación, agotamiento de las fuentes de agua, degradación de los ecosistemas y desaparición de especies silvestres. Esta causa explica en parte la situación de pobreza de muchos campesinos y pequeños productores que emplean sistemas productivos que generan efectos negativos sobre el ambiente en general[1].

 

Sierra Exportadora del gobierno del APRA:

 

“Se lanza esta propuesta para el desarrollo agrario como una novedad la cual consiste en la implementación del Programa Sierra Exportadora que permitirá en los cinco años de gobierno, incorporar 150,000 hectáreas de la sierra del Perú a la exportación, con más de 20 productos (entre ellos: papa, paprika, pimiento piquillo, cebolla, alcachofa) y con cadenas productivas que generarán 300,000 puestos de trabajo directos e indirectos y un nivel esperado de alrededor de US$ 1,000 millones en exportaciones.

Las experiencias de agroexportación en la sierra en condiciones de monocultivo nos han demostrado más de un impacto negativo en la salud y el ambiente, como es el caso de las flores en el Callejón de Huaylas, Alcachofas en el Valle del Mantaro; donde se han evidenciado estos efectos de la propuesta que se presenta novedosa” (RAAA).

 

Pensamos que el tema de fondo no sólo está allí, de lo que se trata es de tener un programa multisectorial que piense en el desarrollo rural sostenible con una óptica de desarrollo territorial y de gestión de cuencas hidrográficas. “Nosotros sostenemos, más bien, que la integración y articulación de la sierra como espacio tanto económico como social, político y cultural son la base para que ella pueda desarrollarse e integrarse en mejores condiciones al resto de nuestro país y a la economía mundial” (José Oscátegui). No se trata de imponer el monocultivo e impulsar tres o cuatros productos, “dándoles” tecnología de “punta” para que unos cientos o algunos miles de campesinos exporten a alto costo de su capital natural. La tendencia mundial, va por los productos sanos, ecológicos; la UE , Japón y otros países han fijado para el verano del 2007 la fecha límite para que sus importaciones de productos agropecuarios, sean orgánicos. El país ha avanzado en estos aspectos y ya son miles de campesinos y agricultores que producen ecológicamente y exportan mayoritariamente estos productos a varios países de la UE , Japón, Canadá y USA. 

 

DATOS APROXIMADOS DE PRODUCCION ECOLOGICA EN PERU

* Exportaciones por 100 millones de dólares en el 2005 de productos ecológicos certificados

* Cafe 60 millones, banano 15, otros 30 productos el resto.

* 30 mil productores ecológicos certificados en 18 regiones

* 300 mil hectáreas de cultivos intensivos

* 200 mil hectáreas de pastos y bosques

* 20 mil productores ecológicos no certificados, pero interesados

* Mil (1000) productores agroecológicos en el sistema de garantía participativo en seis Regiones

* 500 mil dólares al año en ventas en mercados locales, bioferias y ecoferias.

Esta es una realidad y que ha costado muchos años de trabajo, que debe promoverse.

 

 

 


[1] IICA Informe 2005.