PRESENTACIÓN
Como es práctica institucional desde el año 1992, el IDMA pone nuevamente al conocimiento público, su "Balance de la Labor Institucional 2003"; el cual llega a más de 400 instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales.
Resumiendo lo acontecido en este lapso, podemos decir que no ha sido nada fácil para el IDMA el año 2003 y lo que va del 2004 desde el punto de vista económico-financiero; situación que ha dificultado y dificulta el normal funcionamiento de los proyectos y "obliga" a todos los profesionales y técnicos a duplicar esfuerzos y ser muy creativos para avanzar a pesar de las dificultades.
Ya en el Balance del 2002 explicábamos los aspectos claves que nos ponían en esta situación: El corte abrupto (falta de fondos de la agencia) del proyecto trienal para el Programa de Huánuco el cual estaba programado por la propia agencia de cooperación para iniciarse en marzo del 2003, la reducción de montos en los proyectos que apoyan otras agencias en plena negociación de la Trienal 2003-2005. Hecho que nos obligó a un reajuste importante en el presupuesto y al mismo tiempo, a reducir personal altamente calificado algunos con más de 10 años de trabajo en IDMA. Por estos y otros motivos conexos, el IDMA dejó de contar con el aporte valioso de un total de 10 profesionales y técnicos.
Sabemos que esta situación será superada en gran parte, por un lado, con la venta de algunos activos del IDMA y con la aprobación de nuevos proyectos tanto de la cooperación internacional, como de la empresa privada y de proyectos del Estado. Esto, sin embargo, demanda un esfuerzo tremendo de la gran mayoría de profesionales y directivos del IDMA.
En esta tarea estamos todos comprometidos, unos con mayor comprensión y de la necesidad de esto, que otros. Pero todos, con sus limitaciones, empujamos el "carro" en la misma dirección.
En el plano de la cooperación internacional, como puede apreciarse en el informe citado, algo va mejorando y tenemos que seguir manteniendo nuestro prestigio ganado, en base a profesionalismo, sin caer en el desánimo o en la pasividad, ya que es justamente, el esfuerzo realizado y el prestigio ganado, hace que las agencias, tanto antiguas como nuevas, vuelvan la mirada al IDMA. Hoy más que nunca se hace necesario redoblar el trabajo en equipo, mejorando la comunicación y el dialogo fraterno y permanente entre todas las instancias y programas.
La situación socio-política que vive el país, por su gran complejidad y muchas veces con alto grado de impaciencia y violencia desbocada, requiere de parte de los técnicos, directores de programas de una vigilancia permanente de estos procesos, afinar estrategia y ajustar acciones que no lleven a agudizar los conflictos, y tener una comunicación más cercana con la dirección ejecutiva para analizar sobre todo situaciones en temas de participación y vigilancia ciudadana, planes concertados y presupuestos participativos que no levanten expectativas en la población que pueden ocasionar casos como los de Ilave, Ayacucho, Panao, etc.
El 2003 fue un año muy complicado desde el punto de vista de la gobernabilidad; en el Balance del 2001 decíamos "que el año 2002 iba a ser un año extremadamente difícil en todos los frentes, donde las marchas y contramarchas, las promesas incumplidas y el embalse de demandas del pueblo iba a hacer peligrar la gobernabilidad del país"; pues como siempre, nos quedamos cortos en la predicción, ya el 2003 fue un año de gran conmoción social, de decenas de paralizaciones, huelgas sectoriales, tomas de carreteras, de locales escolares, del Estado, centenares de alcaldes y Presidentes Regionales acusados de corrupción, en casi todo el país. Denuncias de actos de corrupción que vienen de distintos sectores, al propio gobierno y a sus ministros y asesores; por otro lado, la lentitud desesperante, "sospechosa" para algunos, de los juicios de mafia Fuji-Montesinsta, fue "pan" de todos los días, que daban una sensación de caos generalizado y un desgobierno en todos los niveles.
Mientras tanto, los índices de pobreza, desnutrición infantil, desempleo y sub-empleo, mortalidad infantil, las grandes desigualdades entre ricos y pobres no mejoraban, todo lo contrario, se iban agudizando y en varios departamentos se hacía extremadamente dramáticos.
Sin embargo, hay que reconocer también que algunos pocos ministros, con una visión más amplia, hacen denodados esfuerzos para paliar los grandes males de nuestra sociedad y tratan de trabajar en cierta armonía con las ONGs que apuestan y dan todo de sí por el Perú, a pesar de la reducción del apoyo de las agencias de cooperación y el retiro de algunas del país.
Somos convencidos de que a pesar de este panorama, que nos demanda muchos esfuerzos, vamos obteniendo logros significativos en los temas de capital social, capital humano, capital natural; en defensa de los DESC; logros que son la sumatoria de esfuerzos de cientos de ONGs a nivel nacional; estos logros no pueden quedarse allí, se debe seguir avanzando con mayor empeño, buscando para ello un mayor aporte económico a proyectos y programas de desarrollo sostenible de la cooperación internacional (nuestro país no es un reflejo de sus cifras macroeconómicas); de organismos bilaterales y algunos recursos de proyectos especiales del Estado y Gobiernos Regionales y de la empresa privada. Los esfuerzos conjuntos de todos los actores, serán una garantía de esperanza de millones de familias de mejorar su condición de vida y que paulatinamente los pobres y desposeídos de hoy, forjen su propio destino.
Juan Vaccari Chávez
Director Ejecutivo
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