Presentación



Algunos acontecimientos de significativa importancia han marcado el quehacer institucional durante el año 2002.

Ente los principales podemos señalar:

  1. En lo interno: Se realizaron tres talleres institucionales durante los meses de marzo y abril con la participación activa de más del 60% del personal del IDMA (Lima, Huánuco y Abancay y algunos asociados). Los talleres de Planeamiento Estratégico de largo plazo permitieron perfilar el Plan Estratégico Institucional 2002-2015: misión, visión, conceptos básicos del desarrollo sostenible, principios, ejes estratégicos y objetivos generales; parte del cual están puestos en la Web del IDMA. Este acontecimiento marcó un hito en la institución ya que redefinió el horizonte en tres ejes básicos: Agricultura Sostenible y Seguridad Alimentaria; Ciudadanía y Gobernabilidad, y Educación Ambiental; así como objetivos intermedios para distintas etapas. Dicho documento es la base sobre la cual se levantan los Planes Trienales de los Programas y los proyectos específicos anuales o multianuales. Este proceso fue facilitado de manera impecable por el consultor Econ. Ernesto González Roberto, asesor de la Fundación Friedrich Ebert, quién a su vez, tuvo a cargo el diseño metodológico.

  2. En lo externo: En noviembre tuvo lugar otro proceso eleccionario de gran importancia para el país, ya que se trataban de las elecciones de Gobiernos Regionales y, al mismo tiempo, de Gobiernos Locales. Proceso que de alguna manera "convulsionó" el escenario socio-político en los diferentes departamentos del país. Dicho sea de paso, ya veníamos de otras dos elecciones presidenciales (3 presidentes en casi 2 años!!: 2000 y 2001). Situación que en cierto sentido, afectó el normal discurrir de las actividades planificadas por el traslape con las campañas políticas y postulaciones de algunos dirigentes campesinos a alcaldes distritales y las movilizaciones sociales de gran envergadura que se produjeron durante ese período, no sólo por las campañas, sino por las demandas económicas y sociales de los diferentes sectores sociales del país. Los bloqueos de carreteras, paros y huelgas en casi todo el país, fueron lo casi cotidiano durante el 2002. En el Balance del 2001, el IDMA había manifestado que el año 2002 iba a ser un año extremadamente difícil en todos los frentes, donde las marchas y contramarchas, las promesas incumplidas y el embalse de demandas del pueblo, iba a hacer peligrar la gobernabilidad del país. El gobierno, no ha resuelto este problema; el crecimiento del PBI en 5.2% no se refleja en el bienestar del pueblo ni en el mejoramiento de los servicios básicos, ni en los salarios, ni en el incremento de puestos de trabajo. Como decíamos hace algún tiempo: crecimiento del PBI, no es sinónimo de desarrollo humano sostenible.

Sin embargo, a pesar de esta situación, de aparente ingobernabilidad, se pudo cumplir con lo planificado redoblando esfuerzos tanto por parte de los técnicos del IDMA, como de los demás actores sociales.

Un elemento adicional, tiene que ver con la cada vez más complicada situación económica por las que atraviesan varias agencias de cooperación que han venido apoyando al IDMA durante algunos años. Situación que se acentuó en el último trimestre del 2002, dejando un panorama con ciertos "nubarrones" para el 2003 en adelante.

Creemos que de alguna manera y en función de los logros obtenidos en los diferentes planos del desarrollo rural sostenible en la última Trienal 2000-2002 y teniendo en cuenta el compromiso que éstas han asumido con nuestro pueblo y país, las cosas vayan mejorando paulatinamente.

El Perú y América Latina, como dice el PNUD y la CEPAL, son uno de los países donde existen más desigualdades e injusticias que en todo el mundo; donde casi el 60% de la población viven con US$ 2.00 al día y dónde para sobrevivir, en el Perú, su población tiene que trabajar 2,900 horas al año (según datos de la OIT), lo que arroja un promedio de casi 12 horas día y, a pesar de ello, no cubre sus necesidades básicas.

Este panorama real, donde detrás de las frías cifras se esconde el tremendo drama y desesperación de millones de familias, que ponen todo de su parte para superarse y salir de la miseria y que ven en la Cooperación Internacional un punto de apoyo para potenciar sus capacidades y desarrollar colectivamente distintas estrategias de vida.

El gobierno, la sociedad civil y ONG’s y la Cooperación Internacional deben centrar todos sus esfuerzos en proyectos y programas que apunten al Desarrollo Humano y Sostenido, nuestros pueblos así lo demandan.

 

Juan Vaccari Ch.
Director Ejecutivo
IDMA