BALANCE DE LA LABOR INSTITUCIONAL
DEL 2000
INSTITUTO DE DESARROLLO Y MEDIO AMBIENTE
Presentación
Como todos los años, desde 1992, el IDMA pone en manos de los interesados su "Balance de la Labor Institucional del año 2000".El Balance recoge con bastante precisión la ejecución de las actividades planificadas del primer año del Plan Trienal 2000-2002. Si bien es cierto que se han logrado cumplir las metas y objetivos trazados en el 2000, como se desprende del presente balance, esta tarea no ha sido nada fácil ya que se desarrolló en un contexto eleccionario muy complicado en lo social, político y económico que trastocaba la esencia de la institucionalidad a todos los niveles del país. No hubo un solo rincón de la patria donde el anterior gobierno no haya influenciado o tratado de influenciar a los sectores populares y a autoridades regionales y locales para asegurarse un triunfo electoral a como dé lugar.
Esto había sido previsto y anunciado en nuestro Balance de 1999. Los acontecimientos del 2000 se veían venir dado el grado de agresividad de la campaña de parte del gobierno de Fujimori, del desgaste de la "propuesta neoliberal" que no había solucionado los principales problemas del país. Todo lo contrario, se iban agravando de año en año por las irregularidades, llamadas así por los observadores de la OEA, previo y durante el proceso electoral; por la compra de parlamentarios para hacer mayoría en el Parlamento; etc., que puso a prueba la capacidad de rechazo e indignación del pueblo, y que en movilización permanente y con la ayuda de la condena internacional, produjo la estrepitosa caída del régimen de Fujimori y puso al desnudo, la inmensa corrupción al interior del gobierno y de casi todos los estamentos del Estado, de algunos políticos, y empresarios importantes.
El país había quedado devastado moral y económicamente. El país y la comunidad internacional fueron sistemáticamente desinformados durante muchos años con las cifras maquilladas del INEI que mostraban una "notable mejora" en casi todos los índices del desarrollo humano (IDH); donde se afirmaba que la pobreza había disminuido en casi 11% de un día al otro (sólo fue "cambio de metodología") de 54% en 1995 a 37% en 1997; que el valor del PBI pasaba los 65,000 millones de dólares americanos, etc. Sólo en junio del 2000, después de las elecciones, el INEI dio los nuevos datos nacionales cambiando el año base de 1979 a 1994. Este solo hecho redujo el PBI a 52,000 millones de dólares y, obviamente, la participación de los distintos sectores de la economía cambiaron para abajo y algunos como el de servicios, para arriba.
Como consecuencia, estas informaciones manejadas ubicaron a nuestro país en una posición de "mediano desarrollo" en los informes anuales sobre Desarrollo Humano del PNUD. Situación que tuvo su impacto y sus implicancias en la cooperación internacional para el desarrollo, en la medida en que se fue produciendo paulatinamente una disminución de los fondos y de las prioridades para nuestro país.
Todos los analistas políticos y economistas sensatos coinciden en que la situación social, económica y ambiental del país se ha deteriorado de manera alarmante. A esto habría que añadirle el tema de la corrupción. No era ninguna novedad - tal como lo dijimos en el ´91 y ´95 - que la política neoliberal, "hacía prever la inexorable tendencia a un decrecimiento sostenido de la oferta de trabajo en relación con el crecimiento de la PEA". Hoy, uno de los problemas más graves es la falta de trabajo, el desempleo y subempleo que se han incrementado en los últimos años al igual que la pobreza y la pobreza extrema, lo que obligaba y obliga al gobierno a gastar centenares millones de dólares para paliar la situación y tratar de evitar un desborde social.
El nuevo gobierno democrático del Dr. Valentín Paniagua tiene muy poco juego para poder cambiar esta situación desde un punto de vista global. Esta será tarea del próximo gobierno y de los sucesivos, dada la grave situación moral, de desempleo, de pobreza y de la crisis económica. Sabemos que no será nada fácil, más aún cuando se van presentando en el panorama internacional nubarrones de una nueva recesión.
Sin embargo, a pesar de todo lo sucedido, podemos mirar el futuro con cierto optimismo dados los avances que se vienen logrando sectorialmente y en varios temas que ya son parte de la agenda y debate nacional, tales como: la agricultura sostenible, la gestión integral de cuencas hidrográficas, la perspectiva de género, el desarrollo rural sostenible, (que va más allá de lo meramente agropecuario, el cual se ocupa de mejorar las condiciones y calidad de vida y de trabajo de las personas que viven en las zonas rurales sean estas agrícolas o no agrícolas y que implica combatir la pobreza rural, reformar las instituciones agrarias, avanzar en la titulación de tierras, tener instancias de financiamiento formales, desarrollo de pequeñas y medianas empresas de transformación (agroindustria), mercadeo, empleo rural no agrícola, educación primaria, secundaria y técnica de calidad, eco-agroturismo, artesanía, infraestructura vial, entre otros); la biodiversidad y agrobiodiversidad, el mercado de productos orgánicos (que paulatinamente viene desarrollándose en el país y que en la Unión Europea va teniendo un peso específico mucho mayor cada año y cuya demanda crecerá exponencialmente, hecho que englobará a nuestros países latinoamericanos). En esencia, lo que está en el debate nacional con mayor persistencia, es el Desarrollo Humano y Sostenible.
El IDMA ha contribuido, a lo largo de su vida institucional, directamente y a través de las redes a las cuales pertenece, a que muchos de estos temas estén en el debate nacional y en la política de Estado vía los convenios internacionales firmados por el gobierno.
El presente balance da cuenta de ello, sus logros regionales y otros nacionales reflejan las tendencias, las rutas a seguir si realmente queremos un desarrollo humano con equidad y que conserve sus recursos naturales y el ambiente en general.
Esta tarea nos compromete a todos, las ONGs, las organizaciones sociales, gremiales y políticas, los organismos descentralizados del Estado, el Gobierno y la Cooperación Internacional. El Gobierno debe de dar señas más claras y una voluntad política firme y no retórica, cumplir con los acuerdos y convenios internacionales. ¡No perdamos otra década más!
Juan Vaccari Chávez
Director Ejecutivo![]()