De acuerdo a los resultados obtenidos considerando el Plan Anual IDMA 98,
estamos cumpliendo los objetivos y metas propuestas en el Plan Trienal
IDMA 1997 – 1999. Al nivel de la sede central y de los Programas de Desarrollo
Rural (Abancay, Huánuco y Lurín), se cuentan con bases de
datos actualizadas que permiten brindar información oportuna y eficiente
sobre las actividades que realizamos, facilitando los procesos de planificación,
seguimiento y evaluación de proyectos.
Los procesos de planificación participativa llevadas a cabo en el
ámbito comunal y de microcuenca, incluyendo la perspectiva de género,
nos permiten tener un adecuado conocimiento de la realidad de los ámbitos
donde trabajamos, facilitando el quehacer institucional. Proceso que se
ha visto fortalecido gracias al trabajo coordinado con instituciones públicas
y privadas que tienen presencia en la zona, pero sin dejar de lado las
metodologías de trabajo y el carácter de sostenibilidad de
las propuestas.
La capacitación que ha recibido el personal, aunado a su entendimiento
de la realidad rural, y de las propuestas, nos ha permitido generar y en
otros actualizar los formatos bases para las acciones de seguimiento y
evaluación de proyectos. Así, de esta manera, se cuentan
con: Manual para Diagnóstico Comunal Participativo; Fichas para
la implementación de la agricultura ecológica; Diagnósticos,
diseños prediales y planes de acción; solicitudes de crédito,
actas de entrega y cancelación de préstamos; padrones de
productores agroecológicos y beneficiarios de créditos; entre
otros.
Irradiación de la propuesta:
Los mecanismos de difusión empleados usando multimedios (programas
radiales, videos especializados); así como: charlas, visitas técnicas,
material escrito (hojas de lectura campesina, cartillas, afiches, folletos,
manuales), e intercambio de experiencias de campesino a campesinos con
giras locales, regionales y nacionales; nos han permitido "llegar" a comunidades,
distritos y provincias, que no son considerados ámbitos de los proyectos
que conducimos. En estos lugares, sabemos que las propuestas difundidas
vienen siendo adoptadas por las familias campesinas y organizaciones de
base. Una muestra totalmente al azar, en una zona donde el IDMA no tiene
presencia física, hecha durante una evaluación externa por
una agencia de cooperación, pudo constatar de que habían
sectores campesinos que aplicaban técnicas agroecológicas
escuchando los programas radiales del IDMA en Huánuco.
En 1998, el IDMA amplió y profundizó su trabajo en nuevos
ámbitos. En Huánuco, en la Cuenca de Higueras, en Abancay
en la Microcuenca de Acco; y en Lurín, en las partes altas de la
Cuenca (San Damián, Langa y Lahuaytambo). Estas comunidades cuentan
con el acompañamiento del personal de IDMA, quienes sobre la base
de planificación participativa, y empleando las metodologías
de trabajo ya probadas en otros ámbitos, están logrando sensibilizar
a la población de estos espacios y lograr que ellas gradualmente
vayan participando en las acciones programadas. Esto es posible ya que
los trabajos que realizan forma parte de la solución de su problemática,
referida al cuidado de recursos naturales, incremento de capacidades humanas,
técnicas y experiencias de producción agroecológica,
fortalecimiento de sus organizaciones de base, mejora de su autoestima
y seguridad alimentaria, entre otras.
El empleo de programas radiales y de publicaciones especializadas, permite
llegar a un amplio número de personas con las propuestas de desarrollo
sostenible. Sin embargo, existe y se puede apreciar que la población
en general y de los ámbitos de trabajo en particular, se muestra
más preocupada e interesada en contribuir en el cuidado y protección
del ambiente.
Tecnologías agroecológicas:
Al nivel institucional, con la participación de promotores campesinos
en agricultura ecológica y productores, así como de tesistas
y profesionales de las Universidades: Hermilio Valdizán de Huánuco,
Tecnológica de los Andes de Abancay, San Antonio Abad de Cusco,
Universidad del Centro de Huancayo y la Universidad Nacional Agraria La
Molina, entre otras; se han realizado una serie de trabajos de investigación
participativos. Los resultados de estas experiencias aunadas a la sistematización
de técnicas ya validadas anteriormente en chacras campesinas, nos
permiten contar con una serie de alternativas tecnológicas para
promover la agricultura Ecológica.
Estas técnicas pueden agruparse en: Manejo e incremento de la fertilidad
natural de los suelos (abonamiento orgánico), manejo y conservación
de suelos y aguas, manejo agroecológico de cultivos y crianzas,
alternativas para la infraestructura productiva y familiar y mejoramiento
de las capacidades humanas. Las familias van implementando estas técnicas
de manera gradual tanto en número como en área de cobertura
en el predio, de manera interrelacionada. Este proceso tomó como
eje el conocimiento y experiencia campesina para adecuarse y emplearse
en su realidad. Así, los campesinos van comprobando sus ventajas
y bondades, hasta que finalmente se consolidan como sistemas de producción
sostenibles.
Entre las principales técnicas que tuvieron gran aceptación
campesina en este año, por ser de bajo costo, fáciles de
realizar y de gran impacto, se puede mencionar el uso de estiércol
líquido fermentado enriquecido con micronutrientes; producción
de hortalizas, plantas aromáticas y hierbas medicinales; crianza
mejorada de cuyes; cocinas mejoradas; entre otras. Las acciones de forestación,
reforestación, sistemas agroforestales y fruticultura, tienen una
gran aceptación y demanda campesina. Todas ellas cuentan con fichas
técnicas disponibles en la página web del IDMA.
Comercialización:
El avance gradual de este proceso hace que año tras año los
agricultores que vienen produciendo de manera agroecológica, logren
satisfacer sus necesidades básicas y generen excedentes para el
mercado. Estos volúmenes de producción gradualmente se irán
incrementando. Lamentablemente esta producción aún no es
reconocida masivamente como tal entre los consumidores, ya que cuando ingresan
al mercado, pasan a formar parte de la producción en su conjunto.
Sin embargo, existen esfuerzos por promover una comercialización
organizada, dirigida y que valorice la producción orgánica.
Como ejemplos tenemos: las Ecoferias de Pachacamac y Casinchihua (Chacoche)
en Abancay; la venta de fresas orgánicas de Manchay (zona de valle
de la cuenca Lurín), venta de hierbas aromáticas procesadas
en Abancay, productos lácteos en Granja Lindero y de un grupo de
mujeres de Malconga en Huánuco.
Capacidades humanas:
Las acciones orientadas al fortalecimiento de la unidad familiar y de organizaciones
de base, realizadas con enfoques participativos, de elevación de
la autoestima, de protagonismo campesino y asunción de niveles de
autogestión, ha permitido lograr avances significativos en este
campo. Así, se ha logrado conformar la Asociación de Productores
Ecológicos de Abancay, el funcionamiento de Organizaciones de Regantes
(Comités y Comisiones), Clubes de Madres, Microempresa Comunal,
y Comités de Gestión para el Desarrollo Integral de Microcuencas;
quienes vienen trabajando sobre la base de planes anuales y de mediano
plazo, concertando acciones y con logros significativos en la perspectiva
de un desarrollo sostenible.
Las acciones de capacitación, implementadas con metodologías
participativas y con enfoque de género, han permitido incrementar
las capacidades humanas de 1.339 personas. Asimismo, se han formado
85promotores en agricultura sostenible, quienes vienen aplicando
técnicas agroecológicas en sus chacras y promocionando esta
propuesta dentro y fuera de sus comunidades. De esta manera la capacitación
que se realiza a diferentes niveles, se complementa con estrategias de
difusión (programas radiales, videos, material de lectura) y se
refuerza mediante visitas de seguimiento y asistencia técnica permitiendo
sentar las bases para el crecimiento del número de familias que
adopten la propuesta, mejorar la calidad de su avance y aumentar la sensibilización
de la sociedad en general.
La incorporación permanente del enfoque de género en el trabajo
ha caracterizado nuestro accionar durante 1998. En principio el personal
que trabaja directamente se capacitó y viene autoformándose
en el tema, para impulsar su trabajo, el mismo que ahora cuenta con logros
significativos. Un cierto grupo de mujeres (aún reducido) viene
asumiendo con gran confianza en sí mismas, roles de gestión
para el desarrollo comunal. Se cuenta con mujeres líderes en Comités
de Riego, Comisión de Regantes, Comités de Gestión
Comunal, Comités de Gestión Integral de Microcuencas, y en
otras propias de ellas como Clubes de Madres. Este grupo de mujeres
vienen realizando un buen nivel de gestión y trabajo en más
de 15organizaciones. Por otro lado, más de
200 mujeres campesinas, han sido capacitadas en técnicas
agroecológicas y de gestión. De esta manera, ellas cuentan
con mejores alternativas para la producción y generación
de alimentos, contribuyendo a la seguridad alimentaria de sus familias
y facilitando su rol reproductivo, al tener incidencia directa en el mejoramiento
de sus condiciones de vida, alimentación y salud.
Educación ambiental:
La propuesta de educación ambiental, considerada como pilar de continuidad
de las propuestas de desarrollo sostenible, cuenta con la aceptación
de profesores, alumnos y padres de familia. Así como de organismos
y funcionarios de Educación (USEs, ADEs, Direcciones Regionales
de Educación), porque contribuye a una formación integral
de los educandos, la que se realiza de manera adecuada a su realidad, en
armonía y respeto al ambiente. Durante 1998, se facilitó
la formación de 80 alumnos del Instituto Superior La Salle de Abancay
(hoy egresados como docentes), así como la capacitación de
más de 250 maestros, que realizaron su trabajo en 40 centros educativos
del área rural predominantemente, y contribuyeron al proceso de
formación integral de más de 3500 alumnos. Esta propuesta
viene siendo demandada en otros ámbitos que lamentablemente no podemos
cubrir, pero que facilitaremos el acceso a través de la sistematización
de la experiencia.
Sostenibilidad:
Las diferentes propuestas que ejecuta y promueve la institución,
vienen demostrando su viabilidad en el contexto sociocultural, económico
y ambiental como parte del desarrollo sostenible. La estrategia global
de manejo y gestión integral de microcuencas, apoyada con la promoción
de la agricultura sostenible, educación ambiental, fortalecimiento
de las organizaciones de base, incremento de capacidades humanas, entre
otras, así lo demuestran.
Las metodologías participativas y de revalorización de los
roles de los actores, permiten que el conjunto de las acciones que se desarrollan,
vayan siendo asumidas gradualmente por ellos en los diferentes niveles,
desde la familia, predio, comunidad hasta la microcuenca o cuenca.