5. RESUMEN ESTADISTICO Y CONCLUSIONES SOBRE EL TURISMO
EN EL SANTUARIO NACIONAL DE AMPAY.5.1. TIPO DE VISITANTE.
Los visitantes del Santuario Nacional de Ampay son, casi
en su totalidad, residentes de los distritos de Abancay y Tamburco. Como
se pudo observar, estos visitantes están conformados por la población
joven mayor de 8 años de edad. Debido a que este grupo se encuentra
en edad escolar, se tomó una muestra dentro de los centros educativos
de Tamburco y Abancay y se aplicó una encuesta con el fin de identificar
las características de las visitas al Santuario Nacional de Ampay.
Según los resultados de la encuesta, el 70 % de
la muestra ha visitado el Santuario Nacional de Ampay. Considerando sólo
el total de hombres jóvenes de Abancay y Tamburco se observa que
el 72.4 % de ellos ha visitado el Santuario. En el caso de las mujeres
el 66.6 % de ellas, conoce el Santuario en los distritos mencionados.
La población de estos distritos inicia sus visitas
al Santuario desde los 8 a 9 años de edad aproximadamente y la frecuencia
de sus visitas comienza a reducirse entre los 20 y 23 años de edad.
La mayor frecuencia de estas visitas se concentra entre los jóvenes
adolescentes de educación secundaria, entre los 11 y 16 años.
Al parecer, la mayor disposición de tiempo a esta edad, es la principal
razón de esta concentración. Al finalizar el período
escolar, las obligaciones laborales y la carga académica de los
institutos de educación superior y la universidad reducen el tiempo
libre de los pobladores disminuyendo las visitas de los pobladores adultos.
Por esta razón se observa en los encuestados mayores de 17 años
un porcentaje de visitas durante los fines de semana mayor que entre los
adolescentes y niños (independientemente de que se trate de período
de vacaciones o no ).
Los visitantes más jóvenes tienen mayor
facilidad para desplazarse dentro del área del Santuario, niños
de 9, 10 y 11 años - principalmente varones - recorren distancias
que requieren de tiempo y esfuerzo en escasas horas, reduciendo su tiempo
de permanencia pero a la vez visitando varios atractivos. Visitantes de
mayor edad se desplazan a menor velocidad y permanecen dentro del Santuario
por más tiempo.
Existe entre los jóvenes de Abancay y Tamburco
el deseo de saber más sobre el Santuario Nacional de Ampay. El 91%
de los encuestados (entre visitantes y no visitantes) afirma tener este
interés. Sin embargo el 75% de los encuestados no sabe cómo
funciona el ecosistema de esta área protegida.
5.2. NIVEL DE REGISTRO AL INGRESAR E IMPRESIONES DE
LOS VISITANTES FRENTE AL REGISTRO. Uno de
los problemas de este trabajo es la falta de información sobre el
número de visitantes que ingresa al Santuario y la distribución
temporal de los ingresos.
Se observó que el libro de registro en muchas ocasiones
no se encontraba a disposición de los visitantes al momento de entrar
al Santuario por la Estación Ecológica. Por esta razón,
los datos recopilados del libro de registros no permiten realizar un análisis
temporal sobre el flujo de visitantes. Otro inconveniente que distorsiona
la información sobre la cantidad de visitantes que recibe el área,
es la presencia de otras rutas de ingreso para entrar al Santuario.
Según los resultados, el 38% de los visitantes
nunca se registra al entrar al Santuario, el 41% lo hace eventualmente
y el 21% siempre lo hace. Esto quiere decir que el total de los ingresos
registrados que se tiene representa entre el 21% y 62% de los visitantes
que realmente entran al área. Aunque este rango es muy amplio puede
ilustrar el grado de error y de precisión que se mantiene con la
información del número de visitantes manejada oficialmente.
Por otro lado, el 90% de los encuestados considera que
sí es importante registrarse antes de entrar al Santuario. Esto
demuestra que existe buena disposición por parte de ellos para registrarse
antes de continuar su recorrido por el Santuario.
5.3. DISTRIBUCION TEMPORAL DE LAS VISITAS (HORA DE
INGRESO, TIEMPO DE PERMANENCIA, DISTRIBUCION ANUAL)
5.3.1. Hora de ingreso.
Durante las primeras horas del día ingresan al
Santuario la mayoría de los visitantes. Es así que el 73%
de los visitantes ingresa antes de las 9 a.m. (78% de los hombres y 75%
de las mujeres). Entre las 6 y las 7 de la mañana ingresan al Santuario
mayor número de personas (22%). Los visitantes hombres suelen ingresar
más temprano que las mujeres; en el caso de los niños de
8 a 10 años la mayor frecuencia se observa antes de las 6 a.m. La
concentración de los ingresos de los adolescentes se inicia una
hora más tarde, entre las 6 y 7 a.m., mientras que los adultos ingresan
principalmente desde antes de las 6 a.m. hasta las 9 a.m.; entre ellos
la concentración más alta de ingresos se observa en las mujeres
antes de las 6 a.m.
Después de las 9 a.m. se reduce el ingreso de visitantes
pero se mantiene aún después de las 12 a.m. Algunos visitantes
ingresan al Santuario por la noche, aprovechando la luna llena y el cielo
despejado. En estos casos, el recorrido será difícil al atravesar
el Bosque de Intimpa, pues en algunos sectores no ingresa la luz de la
luna por la densidad de las copas de los árboles.
5.3.2. Tiempo de permanencia.
El tiempo de permanencia de los visitantes dentro del
Santuario Nacional de Ampay está relacionado al hecho de que los
jóvenes visitantes pertenecen a las localidades cercanas y a que
el Santuario es un lugar de primer atractivo en la ruta. Una primera revisión
de los tiempos de permanencia en el Santuario indicados a través
de las encuestas, puede considerar que estos tiempos son muy cortos para
realizar una visita satisfactoria dentro del Santuario ya que 29% de los
visitantes permanece de 4 a 6 horas y el 28% menos de 4 horas. Durante
el trabajo de campo se ha podido observar que la velocidad con la que se
desplazan los visitantes locales jóvenes dentro del Santuario es
muy superior a la de un visitante foráneo, que no está adaptado
a la altura ni a las condiciones de relieve de la zona. En el caso de los
niños, las diferencias son mayores ya que ellos pueden realizar
subidas al Santuario hasta cuatro veces más rápido que un
visitante foráneo promedio.
Entre los niños y adolescentes que visitan el Santuario
es constante observar en las visitas de hasta 8 horas, que son los hombres
los que permanecen menos tiempo que las mujeres, las mismas que en un mayor
porcentaje permanecen de 4 a 6 horas. En las visitas que implican más
de 8 horas dentro del Santuario son los hombres adolescentes y adultos
los visitantes que permanecen más tiempo.
5.3.3. Distribución anual.
Respecto a la distribución anual de las visitas,
el 31% de los visitantes prefiere entrar al Santuario Nacional de Ampay
durante las vacaciones de enero a marzo, mientras que un 23% lo hace los
fines de semana sin considerar necesariamente que se trate de un período
de vacaciones. De los días de fin de semana, el sábado es
el preferido por más de la mitad de los visitantes, antes que el
viernes o el domingo. Las vacaciones de julio a agosto concentran el 19%
de las preferencias de visitas y el mes de diciembre es escogido por el
16% de los visitantes.
Como se indicó anteriormente, los fines de semana
(no necesariamente en vacaciones) presentan mayores preferencias de visita
en el grupo de mayores de 17 años de edad. Como se observa en las
encuestas esta preferencia tiende a elevarse con un incremento de edad
del grupo de visitantes. Esto sugiere que de acuerdo a la edad, el poblador
cambia su criterio para decidir cuando realizará una visita. Los
menores percibirán que disponen de mayor tiempo libre durante las
vacaciones, y los jóvenes de mayor edad tendrán la percepción
de que este tiempo se reduce a los fines de semana debido a que comienzan
a formar parte de la población económicamente activa.
Diciembre es para los visitantes una época atractiva
para entrar al Santuario. El 16% de preferencias de visitas en sólo
este mes representa una concentración diaria mayor a la observada
en los meses de vacaciones. Esta preferencia puede asociarse al deseo de
obtener ramas de Intimpa y musgo para la elaboración de los nacimientos
navideños típicos de la zona. Aunque esta conducta depredadora
se ha controlado en los últimos años, subsiste el interés
en las generaciones jóvenes por extraer ramas de Intimpa y musgo
del área del Santuario.
Otros momentos no señalados como preferidos por
los visitantes pero que concentran un alto número de ingresos son
los días escogidos por los centros educativos de Abancay y Tamburco
para realizar visitas masivas al Santuario. Es muy probable que el impacto
negativo producido por estas visitas sea muy fuerte y los objetivos de
estas visitas (generalmente de tendencia ambiental) no sean cumplidos.
Para el 23 de setiembre de 1997, por ejemplo, muchos de los centros educativos
de Abancay y Tamburco estaban planeando una visita que llevaría
a todos sus estudiantes al Santuario, lo que significaba el ingreso de
miles de jóvenes al mismo tiempo por la misma ruta, desbordando
ampliamente la capacidad de carga del área.
5.4. DISTRIBUCION ESPACIAL Y ÁREAS DEL SANTUARIO
NACIONAL DE AMPAY QUE RECIBEN FLUJO DE VISITANTES (CONCENTRACIONES, RUTAS
DE INGRESO, OTRAS RUTAS Y ÁREAS DE PREFERENCIA).
El Santuario Nacional de Ampay es el área protegida
destinada a la conservación de flora y fauna, más próxima
a una capital de departamento. Esta proximidad facilita el acceso de un
mayor número de personas al área.
5.4.1. Rutas de ingreso.
El ingreso al Santuario se puede realizar por varias rutas,
pero la ruta principal es la que parte de la ciudad de Abancay y asciende
por la quebrada Sahuanay hasta la Estación Ecológica, donde
se lleva el control de los visitantes que entran al área. Este camino
permite ingresar al Santuario luego de una caminata de hora y media. La
articulación inmediata entre el Santuario y la ciudad de Abancay
hace de esta ruta la de mayor flujo de visitantes. El 83% de los encuestados
señala que utiliza esta ruta para visitar el Santuario, mientras
que el 17% restante indica que suele usar otros caminos para entrar al
área protegida. Entre los visitantes que entran por otros caminos
el grupo de los varones es más grande que el de las mujeres.
La preferencia de la ruta de ingreso de la Estación
Ecológica ha determinado un mayor uso de los atractivos del circuito
tradicional al interior del Santuario como son el Bosque de Intimpa, la
Laguna Chica (Angasccocha), Laguna Grande (Uspaccocha), Laguna Tornoccocha
y Nevado Ampay. Debido a que no se ha identificado otro lugar al interior
del Santuario que reciba visitas de manera regular, este análisis
se refiere sólo a estos atractivos.
5.4.2. Áreas de preferencia.
El 50% de los visitantes afirma que el lugar que más
visita dentro del Santuario es la Laguna Chica, siendo el 59% del total
de visitantes mujeres y el 44% del total los hombres. Tanto en el caso
de los niños, adolescentes y adultos, la concentración de
visitas a este lugar es la más alta. De otro lado, el 11% de los
visitantes identifica como lugar más visitado por ellos al Bosque
de Intimpa, siendo el 14 % del total de hombres, y el 8% mujeres.
Respuestas objetivas a la pregunta: sobre cuál
es el lugar del Santuario Nacional de Ampay que más se visita, podían
haber indicado una cantidad de visitantes semejante para la Laguna Chica
y el Bosque de Intimpa, o mayor para el Bosque, ya que se puede visitar
el Bosque sin entrar al área de la laguna, pero no es posible visitar
la laguna sin cruzar el Bosque de Intimpa. Contrariamente a lo esperado
la respuesta obtenida indica que los visitantes de la Laguna Chica son
5 veces más que los del Bosque de Intimpa.
El visitante percibe como conjuntos distintos a la Laguna
Chica y al Bosque de Intimpa y les atribuye una valoración diferente.
Se puede decir, que para los visitantes locales la Laguna Chica constituye
un lugar "cinco veces más" atractivo o más interesante que
el bosque, a pesar de que la Intimpa es la especie en protección
más representativa del Santuario. Al parecer, el Bosque de Intimpa
se identifica más como un interesante lugar de paso en la ruta hacia
las lagunas y por esta razón no captura la atención de los
visitantes.
La Laguna Grande es el segundo lugar más visitado,
atrayendo al 25% del total de visitantes, con una distribución homogénea
entre hombres y mujeres. La mayor distancia a la que se encuentra este
atractivo es el factor que hace que sea visitada por un número menor
de personas que la Laguna Chica.
El Nevado Ampay es considerado por el 13% de los visitantes
como el lugar más frecuentado, siendo el 16% del total de visitantes
hombres y el 8% del total de visitantes mujeres, los que alcanzan esta
zona a más de 4,750 msnm. La preferencia por el nevado como lugar
de visita es semejante entre niños, adolescentes y adultos.
Como ya se indicó, el 11% de los visitantes señala
que el Bosque de Intimpa es el lugar que más visita, pero no hay
que dejar de considerar que para todos los que ingresan al Santuario por
la Estación Ecológica este bosque es un lugar de paso obligado
y quienes se detienen en la Laguna Chica no abandonan el contexto del Bosque.
Considerando que quienes se dirigen a la Laguna Chica visitan también
el Bosque de Intimpa se puede observar que en el Santuario Nacional de
Ampay la concentración de visitantes disminuye mientras más
lejano se encuentre el atractivo.
5.4.3. Otras rutas de ingreso.
Como parte del trabajo de campo se recorrió otras
rutas de ingreso al Santuario que son usadas principalmente por los moradores,
pero también aprovechados por algunos visitantes. Algunos de los
encuestados señalaron que usaban los siguientes caminos de los moradores
para realizar sus visitas:
-
Ruta de la margen derecha del río Sahuanay
-
Ruta Maucacalle - Negropampa - Laguna Chica
-
Ruta Kerapata - Ccorhuani - Accoccasa - Laguna Grande
Solo en la primera de estas rutas se pudo observar
de manera directa el tránsito de jóvenes para entrar al Santuario
y en la segunda ruta se encontraron rastros de basura e inscripciones en
las rocas que sugieren el uso de este camino por algunos visitantes. En
la ruta Kerapata - Ccorhuani - Accoccasa no se hallaron indicios del impacto
producido por los visitantes sobre los caminos.
La ruta de la margen derecha del río Sahuanay es
usada principalmente por los moradores, pero por su acceso sencillo (es
paralela a la ruta principal de la Estación Ecológica) algunos
visitantes la recorren y retoman el camino principal aproximadamente a
trescientos metros de la Estación Ecológica, dentro del Santuario.
Esta es una ruta que permite ingresar al Santuario por Sahuanay, evadiendo
el control de la Estación Ecológica.
La ruta Maucacalle - Negropampa - Laguna Chica asciende
por la quebrada de Maucacalle y puede iniciarse desde la comunidad de Maucacalle
como desde una trocha afirmada que parte de la quebrada de Sahuanay. Este
camino muestra un paisaje distinto al principal debido a que recorre la
margen derecha de una quebrada más profunda, con una variedad de
flora que puede observarse al mismo tiempo. Se pueden ver y escuchar diferentes
especies de aves y la diversidad de elementos del paisaje enriquecen la
experiencia de la visita en el camino. En el sector más alto de
la ruta el paisaje ha sido fuertemente alterado por los moradores, observándose
grandes extensiones de pastos y botaderos de basura cerca a sus cabañas.
Iniciar la ruta Kerapata - Ccorhuani - Accoccasa implica
partir de un lugar a 30 minutos en auto desde Abancay. Esta ruta ofrece
la ventaja de ser un camino con menor pendiente desde Ccorhuani luego de
superar el tramo Kerapata - Ccorhuani que constituye un recorrido inicial
de alta pendiente. El paisaje muestra escasa intervención humana
solo cuando el camino ingresa a la quebrada de Sahuanay sobre la laguna
Chica.
Además de estos caminos se ingresó al Santuario
por las siguientes rutas:
Ruta Ccarccatera - Minune - Quebrada Potrero - Laguna
Huilcaccocha - Nevado Ampay -Laguna Intiwatana - Laguna Tornoccocha - Laguna
Grande - Laguna Chica - Estación Ecológica.
Esta ruta parte desde el caserío de Ccarccatera
a aproximadamente cincuenta minutos en auto, desde la ciudad de Abancay.
El ascenso no implica un recorrido de fuerte pendiente y la trocha es grande
hasta la quebrada Potrero a una hora del punto de partida. En este tramo
se atraviesa un pequeño bosque de chachacomo y el ingreso a la quebrada
Potrero se hace ascendiendo a un pequeño valle colgado. En este
sitio se puede encontrar una buena provisión de agua y la altura
de la paredes calcáreas que forman la quebrada generan un microclima
templado y un paisaje impresionante. Avanzando por la quebrada en dirección
al Santuario se pueden encontrar pequeñas grutas habitadas por murciélagos.
Desde este punto la pendiente se incrementa y la vegetación se reduce
a ichu. Al final de la quebrada la pendiente se reduce y la trocha hacia
la Laguna Huilcaccocha no es identificable sobre el suelo. El lindero oeste
del Santuario es alcanzado a la altura de esta laguna y se puede observar
en este lugar rastros de campamentos de algunos visitantes. El abra más
alta de esta ruta se encuentra entre la Laguna Intihuatana y la Laguna
Huilcaccocha, desde ahí se accede al Nevado Ampay sin grandes variaciones
de pendiente pero el camino sobre el glaciar tiene grietas que hacen necesario
contar con un guía que conozca el nevado para seguir ascendiendo
sin peligro.
Ruta Estación Ecológica - Tunamujo -
Negromonte - Laguna Chica.
Esta ruta es usada por los moradores que habitan la quebrada
Sahuanay y a diferencia del primer camino señalado sobre la margen
derecha del río Sahuanay ésta continúa ascendiendo
por la ladera derecha y se acerca a la Laguna Chica atravesando un área
del Bosque de Intimpa de menor densidad que la ruta de la Estación
Ecológica.
5.5. ACTIVIDADES REALIZADAS POR LOS VISITANTES DENTRO
DEL AREA DEL SANTUARIO.
Los visitantes locales del Santuario Nacional de Ampay
realizan varias actividades durante el tiempo que permanecen dentro del
área protegida, pero en la mayoría de los casos estas actividades
no coinciden con los objetivos de conservación del Santuario. El
39 % de los visitantes afirma que la principal actividad que realiza en
el Santuario Nacional de Ampay es el deporte, señalando que son
el fútbol y el vóley los que más practican (generalmente
en las pampas cercanas a Laguna Grande y Laguna Chica). Los encuestados
que consideraron la práctica de deportes como principal actividad
no reconocieron la caminata que implica entrar al Santuario y visitar los
atractivos como uno de los deportes que desarrollan dentro de esta área.
El 21% de los visitantes considera que escuchar música
es la actividad principal que realizan dentro del Santuario. Es interesante
observar que en el caso de los adolescentes y los adultos, las mujeres
que opinan que escuchar música es su principal actividad dentro
del Santuario son cerca del doble de los hombres que opinan lo mismo. En
el caso de los niños la proporción es de 10 mujeres por 1
hombre. Muchos visitantes que señalaron otras actividades como principales
indicaron que también escuchan música con frecuencia dentro
del Santuario. El 12% de los visitantes afirma que el estudio es la más
importante actividad que desarrolla dentro del área protegida, este
es el caso de las visitas dirigidas por los maestros de colegio o motivadas
por la asignación de tareas escolares. 11% de los visitantes señala
que su actividad más importante es subir al nevado Ampay; este porcentaje
es casi la totalidad de los visitantes que considera el nevado como el
lugar que más frecuenta.
El 6% de los visitantes señala que su principal
actividad en el área del Santuario es acampar. Debido a que el 7%
de los visitantes indicó que permanece dentro del Santuario por
más de 12 horas observamos que excediendo este tiempo de permanencia
la probabilidad de que estos jóvenes pernocten dentro del Santuario
es de un 85%.
El 4% de los visitantes reconoce que su actividad principal
dentro del Santuario es tomar licor; siendo adolescentes hombres y mujeres,
y adultos hombres los que conforman el grupo de esta preferencia. El 7%
del total de visitantes indica que prefiere realizar actividades distintas
a las señaladas.
Como se puede observar, las actividades realizadas por
los visitantes dentro del Santuario Nacional de Ampay estan orientadas
a la recreación antes que a la conservación o una mixtura
de ambas.
El Santuario se presenta en la mayoría de los casos
como un escenario pasivo de actividades que podrían desarrollarse
en otras áreas. El uso actual que dan los visitantes locales al
Santuario es una clara consecuencia de la poca de infraestructura recreativa
que ofrece la ciudad de Abancay y Tamburco. Uno de los pocos centros recreativos
de la zona es "El Mirador" de Tamburco que, contando con transporte e instalaciones
apropiadas para la recreación familiar, concentra un importante
flujo de visitantes los fines de semana. A diferencia de este sitio el
Santuario es aprovechado por los jóvenes como un espacio alejado
y propio, no compartido con la generación de los padres.
5.6. EXPECTATIVAS DE LOS VISITANTES FRENTE AL SANTUARIO
A través de la revisión de las expectativas
de los visitantes frente al Santuario podemos entender la percepción
que tienen de esta área y además conocer sus deseos insatisfechos
sobre la utilización del tiempo libre.
Muchos jóvenes manifestaron su deseo de practicar
más deporte dentro del Santuario, en especial fútbol y vóley
(un visitante sugirió la construcción de un campo deportivo),
natación y remar en botes en las lagunas, esquí en el nevado
y realizar caminatas ecológicas, fue recurrente entre los niños
el deseo de jugar en el Santuario y subir a los árboles. Otros visitantes
indicaron que les gustaría que se organizaran fiestas dentro del
Santuario, escuchar música, ir con parejas, acampar, cantar y bailar.
Varios jóvenes expresan su deseo por cazar animales
dentro del Santuario y algunos indican su preferencia por el cuy montés.
Esto denota poca conciencia y conocimiento sobre los objetivos del área
protegida.
Otros jóvenes manifiestan expectativas que se aproximan
a un interés por la comprensión y conservación del
área. Así, indican que les gustaría realizar visitas
dirigidas por guías que conozcan bien la zona y por sus profesores,
estudiar insectos y otras especies de flora y fauna, hacer estudios ecológicos,
conocer las plantas por su nombre, investigar sobre el origen de las lagunas
y participar en actividades para cuidar los árboles de Intimpa.
Encontramos así en los jóvenes que ingresan
al Santuario Nacional de Ampay apertura a propuestas nuevas sobre visitas
que puedan asociarse a los objetivos de conservación del área.
El deseo por practicar deportes dentro del Santuario,
expresado constantemente por los visitantes, constituye un potencial orientable
a prácticas deportivas distintas, adecuadas al medio natural y la
capacidad de carga ofrecida por el área, como trekking, y andinismo.
5.7. IMPACTO DE LOS VISITANTES SOBRE EL AREA DEL SANTUARIO
A través de la encuesta realizada se pudo recoger
información sobre la depredación de flora y fauna del Santuario.
Del total de los visitantes encuestados solo el 59% indicó que nunca
ha sacado plantas o troncos de los árboles mientras que el 37% lo
ha hecho alguna vez durante sus visitas, y dentro de este grupo, el 6%
de los visitantes siempre extrae plantas del área durante sus visitas.
Esta conducta se puede asociar principalmente a la extracción de
ramas de intimpa, especie en protección. De otro lado, durante los
trabajos de campo se encontró ramas de árboles y arbustos
rotos intencionalmente, sin motivo aparente, especialmente entre la laguna
Grande y la laguna Chica.
Del mismo modo se preguntó a los jóvenes
encuestados con que frecuencia cazaban o se llevaban animales del Santuario
y el 84% de ellos indicó que nunca lo había hecho, mientras
que el 15% de los visitantes señaló que alguna vez había
cazado dentro del Santuario Nacional de Ampay. El 2% de los visitantes
siempre caza cuando entra al Santuario. Consideramos que el 15% es un porcentaje
bastante alto para esta actividad dentro de un área protegida. El
impacto producido por la caza no solo afecta a las especies buscadas, sino
que dependiendo de la técnica de captura puede perjudicar a otros
elementos del ecosistema. En el mes de julio se inició un incendio
del pajonal cercano a la laguna Tornoccocha que afectó decenas de
hectáreas y puso en riesgo la vida de los guardaparques de INRENA
e IDMA en el intento de controlar el fuego. Luego de la revisión
del área afectada se encontró rastros de un campamento de
visitantes y evidencias que nos hacen suponer que el fuego fue originado
en esta zona como una estrategia de captura de cuy montés. Esta
actitud imprudente no solo origina el abandono de los refugios y desplazamiento
de los cuyes hacia otras zonas sino que afecta directamente a sus predadores
naturales, descubre las laderas de cobertura vegetal exponiéndolas
a deslizamientos y altera considerablemente el paisaje.
Se preguntó a los encuestados en qué lugares
se detienen a comer ya que esta permanencia mayor sobre un sitio en especial
eleva las probabilidades de generar impactos negativos durante la preparación
de los alimentos y la producción de basura con restos orgánicos
y envolturas plásticas. Los lugares preferidos por los visitantes
para detenerse a comer son principalmente la orilla de las lagunas Grande
y la Chica y las pampas cercanas a éstas, localizándose sobre
alguna piedra y bajo la sombra de un árbol. Un grupo menor de visitantes
se detiene a comer donde sienta hambre y cerca del manantial que nace sobre
la laguna Grande.
Como se ha podido observar en el campo el impacto negativo
es mayor sobre los atractivos de mayor accesibilidad. En la pampa ubicada
sobre la laguna Chica el impacto de las visitas se hace evidente en las
grandes cantidades de basura de envolturas plásticas y restos de
enlatados desperdigados en el área y especialmente en la quema de
la base de varios árboles de Intimpa por cocinar con leña
bajo la sombra de éstos. La cavidad creada en la base de estos árboles
no es producto de la actitud imprudente de un solo visitante sino de una
conducta recurrente compartida por muchos visitantes a lo largo del tiempo.
En los alrededores de la laguna Grande se encuentran también restos
de fogatas y envolturas plásticas, pero en menor cantidad. En la
ruta Maucacalle - Negropampa - Laguna Chica se encuentran en menor cantidad
estos rastros de basura a lo largo del camino.
En toda la ruta principal hacia el Nevado, e incluso en
la zona aledaña a la laguna Huilcacocha se observan también
envolturas plásticas de caramelos y galletas. Sobre los 4500 m.s.n.m.
en las proximidades a las quebradas de ingreso al Nevado Ampay varios rastros
de campamentos incluyen botellas plásticas de gaseosas, envolturas
y latas de conservas. A pesar de que solo el 13% de los visitantes llega
al nevado (lo que no significa que todos acampen en esta zona), los pocos
lugares aptos para acampar a esta altura tienden a concentrar el impacto
de esta actividad en pequeños espacios. Aun sobre el nevado se encontró
botellas plásticas y papel periódico que produjo un descenso
de 5 cm. en la superficie de nieve de su entorno inmediato.
Los desperdicios dejados en todos estos sitios no solo
tienen un efecto contaminante, sino que también constituyen un impacto
visual importante, restando belleza a los lugares del Santuario que reciben
mayor número de visitantes.
Otra forma en que los visitantes generan un impacto visual
importante es mediante las inscripciones dejadas en piedras y letreros
de señalización de la ruta. Se encuentra con frecuencia inscripciones
con nombres de los visitantes, nombres de colegios y equipos de fútbol.
Cuando utilizan la señalización para las inscripciones no
solo escriben en la madera sino que alteran la información que se
muestra en los letreros. Se han encontrado también inscripciones
de este tipo en algunas piedras de la ruta Maucacalle - Negropampa - Laguna
Chica.
La mayoría de los letreros de señalización
colocados en los distintos atractivos del Santuario han sido removidos
dejando solo los postes que los sostenían. No podemos afirmar con
certeza que estos letreros fueron extraídos por los visitantes para
aprovecharlos como leña, ya que, de ser así, hubiese sido
más útil remover también los postes. En opinión
de Constantino Rivas Chahuilco, morador del Santuario y trabajador de IDMA,
es posible que estos letreros haya sido destruidos por otros moradores.
El área del Santuario también se ve afectada
por el impacto sonoro producido por visitantes que recorren el circuito
de la Estación Ecológica a la laguna Chica, llevando radios
a todo volumen. Esta conducta no solo altera la experiencia de otros visitantes
que esperan encontrar un ambiente natural y de calma dentro del Santuario
sino que, con seguridad perturba a la fauna de los alrededores del circuito,
en especial a las aves que se encuentran más próximas al
camino.
5.8. IMPACTO DE LOS MORADORES SOBRE EL AREA DEL SANTUARIO
Muchas de las actividades realizadas por los moradores
dentro del Santuario también impactan sobre los recursos turísticos.
El caso más destacable es la tala de árboles para leña.
Durante el trabajo de campo se pudo observar que aun existen moradores
que extraen intimpa para aprovecharla como combustible. En algunos tramos
de la ruta Maucacalle - Negropampa - Laguna Chica, encontramos indicios
de esta actividad y varios árboles de intimpa con la base del tronco
quemada intencionalmente. Según Rubén Gutiérrez, guardaparques
de INRENA, esta quema es ocasionada para secar y acelerar la muerte del
árbol con el fin de usarlo como leña sin ser sancionados
por las autoridades del área.
La ruta hacia el Santuario Nacional de Ampay que parte
de Ccarccatera nos permite entrar al área protegida solo a partir
de la Laguna Huilcaccocha, después de una caminata de seis horas
aproximadamente. Durante este recorrido el paisaje ofrece lugares interesantes
para el visitante, pero debido a que esta zona se haya fuera de los linderos
del Santuario actualmente se encuentra expuesta a un aprovechamiento descontrolado
por parte de los moradores. Un ejemplo de este impacto es el acelerado
retroceso del bosque de Chachacomo ocasionado por la tala para leña.
Según señalan algunos moradores, la tala es realizada con
motosierra por las familias Quispe y Achulle, lo cual nos hace presumir
que la leña no es destinada al consumo de las familias que la extraen
sino al comercio.
Eventualmente se observa roza de laderas entre los meses
de agosto y setiembre dentro del área del Santuario, en parcelas
de los moradores. Como ya se indicó, esto no solo produce un impacto
visual que perjudica el paisaje sino que empobrece el suelo y lo expone
a deslizamientos como el ocurrido en Ccocha y Pumarán. Los incendios
forestales constituyen un peligro latente que acompaña a esta práctica.
La quebrada de Paccha también es aprovechada por
los moradores, pero consideramos que este uso excede los límites
del consumo directo. En la ruta Punco Ccassa - Paccha se encontró
varias hectáreas de laderas dedicadas al uso agrícola (Según
Constantino Rivas, a la siembra de papa) y más de 50 cabezas de
ganado vacuno, más de 60 ovejas y 15 caballos pastando dentro de
la quebrada.
La señalización de las rutas y atractivos
instalada por IDMA dentro del Santuario ha sido destruida en más
de un 90% de los casos. Los únicos letreros que permanecen sin alteraciones
son los ubicados en los sectores más apartados de las rutas. Al
respecto, resulta interesante la opinión de Constantino Rivas Chauilco,
morador y trabajador de IDMA; quien considera que es más probable
que sean los moradores los que destruyen los letreros instalados. Según
Constantino Rivas la madera utilizada en los letreros es fina y por su
forma y dimensiones es atractiva para los moradores, quienes podrían
aprovecharla en la construcción de mesas, bancas, sillas o como
tabla para lavar ropa.