15. CONTEXTO INSTITUCIONAL NACIONAL
Se ha dado algunos pasos para poder contar con una estrategia nacional
de conservación de la diversidad biológica, así como
otros temas y estrategias relacionados. Para tal fin, uno de los pasos
principales fue la conformación de la Comisión Nacional
de Diversidad Biológica, que tiene entre sus compromisos promover
y apoyar la formulación de esta estrategia.
Es notoria la presencia de las Areas Naturales Protegidas en la Estrategia
Nacional para la Conservación de Humedales, debiendo de existir
coordinación entre los objetivos de las áreas y los planteamientos
de gestión, manejo e investigación en los humedales.
En lo que respecta a la formulación del Plan Director del SINANPE,
merece destacarse que en el proceso se procuró enfatizar, la importancia
de contar con una visión estratégica de largo plazo en la
cual tengan participación los diferentes agentes sociales y económicos
y además quede apropiadamente incorporada la variable ambiental
y la conservación de los recursos naturales.
Esto en cierta medida refleja el grado de avance en el sector conservacionista,
que promueve una propuesta coherente con sentido de modernidad, que busca
garantizar la viabilidad y el desarrollo del país.
La legislación y el ordenamiento jurídico nacional permiten
definir roles y funciones de los diferentes organismos y niveles de gobierno,
con relación a las áreas naturales protegidas. Sin embargo
aún no existe la debida coherencia en la actuación de las
entidades públicas, con relación a los otros agentes sociales
que participan en ellas. Esta situación se viene superando paulatinamente,
con la intención de consolidar interesantes experiencias relativas
a la participación privada en la gestión de las áreas
protegidas.
Si bien el interés de la sociedad por el tema de las áreas
protegidas y por las cuestiones ambientales en general ha ido incrementándose,
no se ha logrado alcanzar aún definiciones claras sobre las políticas
nacionales ambientales.
Con la reestructuración del sector Agricultura en 1992, la creación
del INRENA y su Dirección General de Areas Protegidas y Fauna Silvestre
(DGANPFS); fue establecida una nueva autoridad para el SINANPE y el establecimiento
de nuevas Areas Protegidas.
En la situación actual, las Areas Naturales Protegidas sólo
pueden establecerse con normas legales de nivel nacional, pudiendo su administración
ser encargada a los niveles regionales del gobierno.
Otros sectores del gobierno nacional no tienen roles específicos
asignados, pero en general deben coordinar sus actividades con la administración
nacional de estas áreas naturales. Las competencias sectoriales
se mantienen aún dentro de las áreas naturales protegidas
respecto a actividades como pesquería, forestería, minería
etc; sin embargo existe cierta confusión de roles, a pesar de la
tendencia favorable en la planificación participativa de algunas
áreas.
Las organizaciones no gubernamentales, han cumplido un papel muy importante
en el desarrollo del SINANPE. Aunque son pocas las organizaciones que han
venido trabajando directamente en temas relacionados a la gestión
de las áreas naturales protegidas, su aporte ha sido significativo.
Además de canalizar recursos financieros, nacionales e internacionales,
han aportado técnicamente y ofrecido un sólido respaldo institucional.
Las universidades peruanas han cumplido también un rol importante
en aspectos de investigación, capacitación y formación
profesional. Además de la Universidad Agraria La Molina (UNALM),
que tradicionalmente ha cumplido un papel clave en el desarrollo del SINANPE,
el número de universidades que se interesan en diversos aspectos
de gestión de estas áreas se ha incrementado considerablemente
en este período.
En lo que respecta a la empresa privada en general, se perciben cambios
positivos; por cuanto demuestran una mayor disposición de conciliar
sus actividades con las disposiciones legales y la protección del
medio ambiente, siendo ejemplo de ello la obligación que tienen
de realizar estudios de impacto ambiental, que se va cumpliendo en forma
paulatina. Por otro lado, se percibe cierto interés y apoyo de empresas
privadas hacia las áreas protegidas, aún cuando sus rubros
de actividad no se relacionen directamente con ellas.
Cabe señalar que en la propuesta del Plan Director para el SINAMPE,
se desarrolló con cierta amplitud el tema de la institucionalidad,
defendiéndose una serie de lineamientos para una gestión
moderna de las Areas Naturales Protegidas y proponiendo roles específicos
en los diferentes sectores, que puede ser apreciado en forma sintética:.
15.1 Rol de los Principales Agentes del SINANPE con relación
a las Areas Naturales Protegidas.
- Lineamientos Generales
Independientemente del papel específico de cada factor del SINANPE,
se pueden señalar de forma general los siguientes roles para todo
el Sistema:
-
Apoyar la gestión del Areas Naturales Protegidas y actuar activamente
a favor de la solución de los problemas que enfrenta.
-
Actuar en las Areas Naturales Protegidas en relación directa a ellas,
previo conocimiento, concertación y de acuerdo con su administración,
respetando las prioridades establecidas para cada caso.
-
Acatar los mandatos de la autoridad de las Areas Naturales Protegidas y
cautelar su cumplimiento.
-
Asumir responsablemente los acuerdos establecidos con las autoridades de
las Areas Naturales Protegidas y cautelar su cumplimiento.
-
Cautelar el cumplimiento de los objetivos de manejo de las Areas Naturales
Protegidas y la base legal que las sustenta.
Los roles específicos para los principales actores del Sistema son:
Gobierno Central
-
Reconocer la importancia social y económica de las Areas Naturales
Protegidas, así como la necesidad de establecer el principio de
autoridad sobre las mismas. Armonizar los objetivos de las Areas Naturales
Protegidas con los proyectos de desarrollo nacional.
-
Brindar apoyo técnico en los temas de su competencia y participar
en los procesos de planificación del SINANPE, asumiendo los compromisos
que de ellos emane.
-
Coordinar con la administración de las Areas Naturales Protegidas,
desde las primeras etapas, las iniciativas y acciones probables a desarrollarse
dentro de dichas áreas, en su apoyo o en las que se involucren directamente
a las mismas.
Autoridades del Nivel Regional
-
Reconocer la importancia social y económica de las Areas Naturales
Protegidas en sus planes de desarrollo y demás acciones, brindando
el apoyo político necesario para el mantenimiento y desarrollo de
las mismas.
-
Coordinar con las autoridades de las Areas Naturales Protegidas, desde
las primeras etapas, las acciones que puedan realizarse en las áreas,
con fondos canalizados por los Gobiernos Regionales.
-
Orientar sus propios proyectos de desarrollo bajo una concepción
de concertación de conservación y uso sostenible y en los
casos que involucren a las Areas Naturales Protegidas, tomar en cuenta
los objetivos de manejo de las mismas.
-
Manejar las Areas Naturales Protegidas regionales y apoyar aquellas de
nivel nacional y municipal.
Universidad
-
Responder a las iniciativas de las Areas Naturales Protegidas y del SINANPE,
desarrollando programas de investigación y monitoreo así
como facilitando la información que resulte de sus investigaciones.
-
Poner su experiencia académica al alcance del SINANPE y las Areas
Naturales Protegidas, tanto de asesoría especializada, como con
fines de capacitación y de extensión.
Organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro
-
Apoyar la gestión de las Areas Naturales Protegidas y del SINANPE,
principalmente en los aspectos técnico y financiero, efectuando
el manejo de sus proyectos, cualquiera sea su tipo y alcance, en forma
coordinada con las autoridades y demás agentes.
-
Reforzar la imagen del SINANPE y de las Areas Naturales Protegidas, así
como la relación local, a través de acciones de difusión
y orientación de los proyectos que se ejecutan en las mismas. Procurar
y canalizar el apoyo público a las Areas Naturales Protegidas.
-
Asumir, por encargo de la autoridad nacional o regional, según sea
el caso, el manejo de algunas Areas Naturales Protegidas. Velar por la
eficiencia y efectividad en el manejo de estas áreas en general,
cautelando el cumplimiento de sus objetivos.
-
Actuar en los altos niveles de decisión, organismos internacionales
y otras instancias, privadas o gubernamentales, gestiones que resulten
gravitantes y favorables para las Areas Naturales Protegidas.
Población Local
-
Tomar parte en los procesos de planificación y gestión, así
como de otras instancias de las Areas Naturales Protegidas y del SINANPE.
Desarrollar y mantener actividades y modos de vida que resulten armoniosos
con los objetivos y características de las Areas Naturales Protegidas.
Llegar a acuerdos que concilien sus actividades con las estrategias de
manejo de las áreas naturales. Realizar el seguimiento del manejo
del área, presentando sus observaciones a las autoridades y demás
agentes del SINANPE, según sea el caso, buscando mayor efectividad
y eficiencia en la conducción de las Areas Naturales Protegidas.
-
Promover y tomar parte en acciones de defensa de las Areas Naturales Protegidas
frente a cualquier acción o circunstancia que atente contra su integridad
y objetivos.
Empresa Privada
-
Participar en los procesos de planificación de las Areas Naturales
Protegidas y del SINANPE.
-
Apoyar la gestión de las Areas Naturales Protegidas, implementando
las mejores opciones ambientales para el desarrollo de sus acciones dentro
ellas o en los casos que puedan afectarlas.
-
En la medida de sus posibilidades, brindar apoyo técnico y financiero
para fortalecer la gestión de las Areas Naturales Protegidas.
Cooperación Técnica Internacional
-
Apoyar técnica y financieramente, canalizando sus proyectos medios
definidos, conciliando sus iniciativas y el diseño de proyectos
con las prioridades y necesidades integrales del SINANPE y las Areas Naturales
Protegidas.
Municipios
-
Incorporar a las Areas Naturales Protegidas como un elemento básico
del ordenamiento territorial para el desarrollo de su jurisdicción.
Apoyar entre la población la difusión de la Areas Naturales
Protegidas y sus objetivos.
-
Coordinar con las autoridades de las Areas Naturales Protegidas ante cualquier
proyecto o acción que puedan canalizar.
-
Procurar la participación en la celebraciones cívicas y actividades
importantes de la comunidad.
-
Manejar las Areas Naturales Protegidas municipales.
Entidad Pública Responsable de las Areas Naturales Protegidas
-
Actuar dentro de marco institucional y jurídico indispensable, el
cual debe ser permanentemente evaluado y actualizado, para el cumplimiento
de la misión del SINANPE. En esto debe tomarse en cuenta los objetivos
de muy largo plazo de las áreas y estabilidad que requieren.
-
Promover y definir su marco institucional y jurídico dentro de estrategias
más amplias de conservación y desarrollo sostenible, reconocimiento
que las Areas Naturales Protegidas es uno de los mecanismos más
eficientes para contribuir a conservar la diversidad biológica.
-
Asignar recursos para el desarrollo de la Areas Naturales Protegidas y
llevar a cabo estrategias para la obtención de recursos adicionales
y complementarios. Dados sus objetivos, tendrá que lograr que el
Estado, considere y brinde a las Areas Naturales Protegidas un tratamiento
similar al de defensa nacional, educación, salud e infraestructura
básica.
-
Proporcionar la infraestructura administrativa, el personal capacitado
y los recursos financieros.
-
Asegurar el establecimiento, planificación y operación de
las Areas Naturales Protegidas, de acuerdo a prioridades técnicamente
establecidas.
-
Promover el apoyo y comprometer la directa participación de organizaciones
no gubernamentales, población local, empresas privadas y sociedad
civil en general, en todas las esferas de las actividades relacionadas
a las Areas Naturales Protegidas, de manera que cada segmento desarrolle
y cumpla su papel con la mayor eficiencia.
15.2 Interacción entre Organizaciones y Mecanismos de Coordinación
Se puede afirmar que el Perú se encuentra en un proceso de identificación
y definición de estructuras más evolucionadas y formalizadas
de coordinación entre las diferentes organizaciones e instituciones
comprometidas con las áreas naturales protegidas del país.
Las iniciativas desarrolladas en los últimos años tanto al
nivel específico de las áreas protegidas como a un nivel
estratégico nacional, muestran los avances en este campo.
Una experiencia interesante de interacción entre diferentes organizaciones,
la constituyó el proceso de formulación de la Estrategia
Nacional del SINAMPE, para la formulación de su Plan Nacional. Esta
interacción se manifestó de diversas maneras, a través
de talleres nacionales, regionales, reuniones informativas regionales,
conformación de grupos de trabajo especializados, conformación
de un comité asesor y consultorías específicas. El
Plan Nacional en sí propone mecanismos de coordinación, interacción
y cogestión, para una mayor participación pública
y privada en le manejo de las Areas Naturales Protegidas y el SINANPE.
Otra experiencia valiosa, fue el proceso que se siguió para impulsar
la creación del Fondo Nacional para las Areas Protegidas (FONANPE);
donde el esfuerzo conjunto de la administración nacional de las
Areas Protegidas y un grupo de Organizaciones no Gubernamentales de Conservación
jugó un papel preponderante. Esta iniciativa se articuló
a partir de la conformación de un Consejo Consultivo compuesto por
representantes de organizaciones públicas y privadas, el cual estuvo
vigente desde 1991 hasta 1993. En la actualidad, la entidad que administra
el Fondo Nacional para las Areas Protegidas, PROFONANPE, cuenta
con su Consejo Directivo constituido por tres representantes del sector
público y un miembro de la Cooperación Internacional.
Otra experiencia positiva, es la existencia del Programa de Conservación
y Desarrollo Sostenible de Humedales del Perú (PNCDSH), que
es una iniciativa donde se articulan esfuerzos de la administración
Nacional, organizaciones no gubernamentales de conservación y una
universidad Nacional, en favor de impulsar la conservación de estos
ambientes.
La relación entre la administración nacional y organizaciones
privadas de conservación, durante los últimos cinco años,
se ha dado mayormente a nivel de convenios puntuales para actividades específicas,
siendo escasos los Convenios Marco de Colaboración Integral entre
ambas partes..
Asimismo, la definición de formas de participación y coordinación
de los diferentes sectores productivos con la administración nacional
de áreas protegidas, no ha alcanzado todavía la suficiente
madurez.
.
En el sector no gubernamental si bien existe la Red Ambiental Peruana,
que agrupa a un importante número de organizaciones, no han ocurrido
avances para formalizar mecanismos de coordinación con relación
al tema de Areas Protegidas, que pudieran haber constituido una continuación
de los esfuerzos que se desarrollaron con motivo de la creación
del FONANPE en 1991 y 1992.
A niveles regional y local, se han desarrollado diversas iniciativas
articuladas con relación al manejo de una determinada área
protegida, que constituyen experiencias valiosas.
15.3 Financiamiento de las Areas Protegidas del País
Desde el año 1991, los aportes del estado para la gestión
de las Areas Naturales Protegidas del país se han incrementado en
forma considerable. En el año fiscal 1991, el Programa Parques Nacionales-Perú,
recibió del Tesoro Público cerca de US$ 73,415 para la administración
de la Oficina Central de Parques, Reservas y Santuarios Históricos.
Además los gobiernos regionales asignaron a ciertas áreas
alrededor de US$ 75,000 y se generaron unos US$ 15,000 por ingresos propios.
Todos estos fondos totalizaron alrededor de US$ 163,400 para el SINANPE.
En 1992, el panorama fue esencialmente similar.
En 1993 el presupuesto asignado a la Dirección General de Areas
Naturales Protegidas y Fauna Silvestre del INRENA, fue de aproximadamente
US$ 78,000, destinándose cerca del 67 % al pago de remuneraciones.
Los Gobiernos Regionales y el Proyecto Especial Jaén San Ignacio-Bagua
aportaron alrededor de US$ 103,500, mientras que los ingresos propios ascendieron
a US$ 83, 000. La suma de estos aportes fue de US$ 264,500.
En 1994 los montos continuaron incrementándose. El presupuesto
asignado a la Dirección General de Areas Naturales Protegidas y
Fauna Silvestre del INRENA fue de US$ 129,700, el aporte de los Gobiernos
Regionales de US$ 33,300, mientras que los ingresos propios de las áreas
ascendieron alrededor de US$ 68,900. Es a partir de ese mismo año
que el Estado aprueba un proyecto de inversión del Tesoro Público,
para apoyar el desarrollo y manejo del SINANPE, aportando US$ 100,000.
En 1995, las asignaciones del Tesoro Público al SINANPE destinadas
para personal, bienes y servicios, fueron del orden de US$ 104,400, mientras
que la asignación para los proyectos de inversión fue de
US$ 369, 391. Los ingresos propios en dicho año sumaron US$ 76,
100 y el aporte de los Gobiernos Regionales de US$ 85,000. Se calcula que
el año 1995 la suma total de estos aportes fue de US$ 634,891.
En 1996, si bien los fondos del Tesoro Público para las áreas
naturales protegidas disminuyeron significativamente debido a una austeridad
total en el sector público debido a factores externos, este fue
compensado con el inicio de la ejecución de canje de deuda por naturaleza.
En ese año, el aporte del Tesoro Público fue de US$ 34,505,
en proyectos de inversión se llegó a US$ 114,862 y los gobiernos
regionales aportaron aproximadamente US$ 150,000. La suma total de estos
aportes para el año 1,996 fue de alrededor de US$ 459, 850.
Para el año 1997, la Dirección General de Areas Naturales
Protegidas y Fauna Silvestre del (DGANPFS), estimó que los fondos
del Tesoro Público destinados a las áreas naturales protegidas
sería de alrededor de US$ 176,110 (incluyendo proyectos de inversión).
Los aportes de los Gobiernos Regionales y Locales ascenderían a
US$ 489, 313, mientras los ingresos propios a US$ 262,145. Otros sectores
como los Ministerios de Pesquería, de la Presidencia y el Instituto
Nacional de Cultura, aportarían alrededor de US$ 440,151. Totalizando
estos fondos la suma de US$ 1´399, 627.
CUADRO Nº 19
RESUMEN DE APORTES DEL ESTADO PERUANO AL SINANPE (US$)
1991 - 1997
|
AÑO
|
MONTO (US$)
|
|
1991
|
163, 400
|
|
1992 *
|
190, 000
|
|
1993
|
264, 500
|
|
1994
|
331, 900
|
|
1995
|
634, 891
|
|
1996 *
|
459, 850
|
|
1997 **
|
1´399, 627
|
Fuente: INRENA, PROFONANPE
* Cifra estimada
** Aportes comprometidos
15.4 Categorías de Manejo y Cambios en los Últimos
Cinco Años
Las categorías de manejo de las Areas Protegidas se encuentran
definidas en la legislación forestal, que fue promulgada en el periodo
de1975 a 1977 y que consideraba un Sistema de Unidades Conservación
con cuatro de categorías.
En 1990 se dispuso la creación del Sistema Nacional de Areas
Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE), agrupando todas las categorías
consideradas por la Ley Forestal y de Fauna Silvestre y sus Reglamentos.
En 1996 se dispuso la exclusión de la categoría del Bosque
Nacional, del SINANPE, regresándola a la jurisdicción de
la Dirección General Forestal.
Cabe señalar que si bien no se ha producido cambios en las definiciones
de las categorías en los últimos veinte años, el Plan
Nacional del SINANPE contiene una propuesta de redefinición de todo
el conjunto, que incorpora la rica experiencia adquirida en este periodo,
así como una visión y concepción más moderna
y actualizada, que se adapta mejor a las necesidades actuales, ya sea de
nivel nacional, regional o local.
Las categorías actuales son:
-
Parques Nacionales: Destinados a la protección y conservación,
con carácter de intangible, de las asociaciones naturales de la
flora y fauna silvestres y de las bellezas paisajísticas que contienen.
En tal virtud, está absolutamente prohibido todo aprovechamiento
directo de los recursos naturales y la colonización de grupos humanos.
-
Santuarios Nacionales: Destinados a proteger con carácter
de intangible, una especie o comunidad determinada de plantas o animales,
así como las formaciones naturales de interés científico
o paisajístico.
-
Santuarios Históricos: Destinados a proteger con carácter
de intangible, los escenarios en que se desarrollaron los acontecimientos
memorables de la historia nacional.
Se entiende por carácter de intangible, el mantenimiento en estado
natural de todas las asociaciones de la flora y fauna silvestres, de las
bellezas paisajísticas, de las formaciones geológicas y del
entorno de los lugares históricos. El uso de carácter científico,
turístico, educativo y cultural en estas áreas, se realiza
en zonas especialmente destinadas a tales fines asegurando en ellas el
mínimo posible de modificaciones ambientales.
-
Reservas Nacionales: Destinadas a la protección y propagación
de especies de la fauna silvestre cuya conservación sea de interés
nacional. El aprovechamiento de sus recursos será realizado por
el Estado, pero cuando sean establecidas sobre tierras de uso agropecuario,
el Ministerio de Agricultura podrá autorizar que el aprovechamiento
de la fauna silvestre sea realizado por los conductores de dichas tierras
y establecerá las limitaciones que compatibilicen el doble uso del
área.
-
Bosques de Protección: Destinados básicamente a la
protección de suelos y fuentes de agua. Debido a sus características
y ubicación -generalmente en las partes altas de las cuencas- como
por su accidentada topografía y laderas con fuertes pendientes,
no debe retirarse la cobertura arbórea. El aprovechamiento de los
productos forestales diferentes a la madera como frutos, gomas, corteza,
plantas medicinales entre otros, si es posible al igual que la extracción
de fauna silvestre y la pesca.
-
Reservas Comunales: Areas destinadas a la conservación de
la fauna silvestre en beneficio de las poblaciones locales, para las cuales
dicho producto es fuente tradicional de alimento. Los beneficiarios incluyen
a las comunidades nativas y/o campesinos o a los caseríos o villorrios
de la sierra, ceja de selva y selva.
-
Cotos de Caza: Areas de manejo de la fauna silvestre en tierras
de dominio público o privado, en las que existe infraestructura
adecuada para los fines de caza deportiva.
-
Zonas Reservadas: Aún cuando no se especifica en la Ley Forestal
y de Fauna Silvestre, en un reglamento de la misma ley se establece la
posibilidad de contar con "zonas reservadas para la protección y/o
manejo de especies de flora y fauna silvestres". Estas son áreas
cuyo estado es transitorio o provisional, en tanto se realizan los estudios
pertinentes para definir la categoría de protección o manejo
más conveniente. En algunos casos, esta categoría se ha asignado
a áreas a las que de acuerdo a sus características y objetivo
principal no se contaba con una categoría aparente, por ejemplo
en aquellas áreas con características de refugio de fauna,
categoría aún no contemplada en la legislación nacional.
Cabe señalar que, desde 1990 fueron establecidas siete zonas reservadas
en el país, constituyéndose ésta en una alternativa
para incorporar tierras que requieren de una protección legal. Las
cuatro últimas zonas reservadas han sido establecidas con dispositivos
legales del más alto nivel (Decretos Supremos, firmados por el Presidente
de República) de lo que estipula la normatividad nacional. En estas
declaraciones recientes se señala la formalización de mecanismos
de compromisos de las autoridades respecto al área reservada.
