Un temor común en la población de la ciudad de Abancay es una imaginaria situación de rebalse de las aguas de Ankasq'ocha que pueda generar deslizamientos o inundaciones en las zonas urbanas.
Por esto, en previsión de un desembalse, desde 1987 la laguna cuenta con un canal de derivación de 300 m de longitud que en caso de emergencia evacuaría el agua hacia la quebrada de Supaywayq'o.